La utilización medicinal del cannabis, como cualquier otro fármaco, requiere de exhaustivos controles que determinen, entre otras cosas, su calidad, identificación, pureza, potencia y estabilidad para garantizar su seguridad e indicar, por ejemplo, su dosificación. La composición química de los aceites y otros derivados de cannabis varía de manera importante según la variedad de la planta de la que se obtienen, como así también de múltiples factores relacionados a las condiciones de cultivo. Una caracterización básica sobre los preparados derivados del cannabis, incluye la determinación del contenido y la relación de concentración cannabidiol/tetrahidrocannabinol (CBD/THC) para establecer un correcto uso de los mismos evitando efectos adversos inesperados. Además de estos compuestos principales, es importante conocer el contenido de al menos otros tres compuestos minoritarios: el ácido cannabidiolico (CBDA), el ácido tetrahidrocannabinolico (THCA) y el cannabinol (CBN), precursores y derivados de los activos principales. Estas sustancias relacionadas pueden ser utilizadas como marcadores de la degradación (CBN) y grado de oxidación de las muestras (CBDA, THCA).
En este contexto, el Laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) de la Fundación Instituto Leloir-IIBBA-CONICET cuenta con un equipo Bruker Avance III, 600 MHz capaz de absorber eficientemente la demanda analítica de productos derivados de cannabis destinados a diferentes usos terapéuticos. Nuestro laboratorio utiliza la técnica de RMN cuantitativa (qRMN) que permite la determinación de los compuestos activos mayoritarios y los minoritarios más relevantes, según los requerimientos, la demanda y el problema a resolver. Además de la cuantificación de estos principios activos, el control de calidad de los productos incluye, por ejemplo, la determinación del contenido de solventes que se utilizan en la extracción y que pueden resultar tóxicos si se encuentran en alta concentración.
La determinación por qRMN en matrices complejas se ha convertido en un método versátil y los procesos de validación (e.g. precisión, exactitud, linealidad, reproducibilidad, robustez, selectividad y especificidad) han posicionado a la técnica como una excelente herramienta analítica para análisis cuantitativos. Entre sus principales ventajas se encuentran: i) brinda información sobre la estructura de las moléculas a nivel atómico; ii) permite tiempos de medición más cortos en comparación con los métodos analíticos cromatográficos
convencionales; iii) no requiere procesamiento químico y físico de las muestras, evitando posibles cambios en la composición de analitos durante la preparación; iv) permite la determinación simultánea de múltiples analitos y v) la cuantificación absoluta por RMN puede ser aplicada sin la utilización de ningún estándar de referencia específico o en su defecto generar las sustancias de referencia locales.
*según concentración